sábado, 24 de abril de 2010

La musicoterapia en el embarazo

Estimular al bebé a través de la música, además de reducir la ansiedad de la mamá en esta etapa, mejora la relación entre ambos durante el embarazo.
Algunas melodías como las instrumentales ayudarán al niño en gestación a desarrollar sus ondas cerebrales y su sistema nervioso, estimulando de esta manera el aprendizaje auditivo, la preparación verbal, musical y la memoria.

Durante este proceso, la mujer combinará actividades de relajación que sensibilizará su propio cuerpo y entrará en estado íntimo con su hijo. Esto permitirá reducir los niveles de ansiedad y los temores en esta etapa de la vida.
Los bebés que han recibido la influencia de la música de una manera secuencial y ordenada desde la gestación aceptan mejor la lactancia materna, comen y duermen mejor y lloran menos.

La estimulación prenatal auditiva ayuda a mejorar concentración así como la coordinación y la creatividad del niño por nacer.

 En la madre, promueve la autoconciencia del su propio cuerpo y de sus sensaciones durante el embarazo. La música ayuda a conectar tanto con el bebé como con ella misma favoreciendo que pueda disfrutar plenamente de su embarazo.


Las sesiones de musicoterapia en el embarazo suelen desarrollarse una vez por semana dirigidas por un profesional, pueden ser individuales o en grupo. Igualmente, los padres pueden armar sus propias sesiones privadas colocando música en casa (se vende música especial para el bebé por nacer) propiciando un ambiente tranquilo que les permita conectar con el bebé. El sonido de los instrumentos que están en frecuencias más agudas provoca una vibración en la cadena de huesecillos del aparato auditivo del bebé que le permite oír ese sonido. Y los de frecuencias muy baja y grave son los que más se perciben, pero no los que más se oyen, ya que los atenúa la pared abdominal que sí deja pasar su vibración, permitiendo que se sientan. Los sonidos de los instrumentos de cuerda son los que más se oyen. El violín se oye, pero no provoca vibración en el embrión o feto; en cambio el violonchelo se oye y además provoca vibración. El sonido del arpa no provoca vibración a través del líquido; sin embargo, el bebé en el útero puede oír su sonido y la mamá puede relajarse, ya que tiene la virtud de armonizar, tranquilizarla. Podríamos decir que el bebé por nacer, le causa tanto placer como a un adulto oír las gotas de lluvia sobre un techo. Estudios científicos han demostrado que la música de Mozart tiene influencia en el comportamiento de los bebés, proporcionándoles mayor desarrollo intelectual y creativo. Recomendaciones: 
 Vivaldi: Especialmente las Cuatro estaciones, el concierto en Re para Guitarra o el de oboe y violín.
Bach: Los Conciertos de Brandenburgo (incluido los allegros), Suites Orquestales, El libro de Ana Mª Magdalena (preferiblemente interpretado al piano en lugar de clave), conciertos para violín 1041, 1042 y 1043, conciertos para oboe 1053, 1055 y 1059, y Corales de las cantatas.
Mozart: Muchas de sus obras, las más tranquilas. Buscar en ellas lo que inspire, como los conciertos de piano, especialmente nº 21.
Händel: "Concierto para Arpa en Si bemol mayor".
Tchaikovski: "Suite Cascanueces"
Temas como Para Elisa o Claro de Luna de Beethoven, el resto de su obra es demasiado acelerada y con sobresaltos.
También los cantos Gregorianos pero en audiciones cortas pues a pesar de que inducen a la meditación y al misticismo también pueden llegar a cansar e incluso agobiar por su monotoneidad.

No hay comentarios: