sábado, 24 de abril de 2010

Chopin de pequeño

                Se cuenta que de bebé lloraba incontroladamente con el sonido de la música. De pequeño, cariñosamente la familia le llamaba Frycek (Fede). Era un chiquillo de claros ojos castaños, rostro fino y cabellos rubio ceniza. Cuando empezaba a andar se le encontraba agazapado bajo el piano para así oír mejor la vibración de las cuerdas. Se cuenta que una noche, cuando tenía cuatro o cinco años, la criada le vio bajar de la cama, dirigirse al salón y tocar sobre el clavicordio las piezas predilectas de su madre. La criada se lo contó a Justyna y ésta tras escucharlo durante un buen rato se le acercó y le dijo:
“Está muy bien, Frycek pero ahora debes acostarte”. El chiquillo contestó:
“Perdón, mamá, lo hacía únicamente para poder tocar por ti cuando estés cansada.”

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